Carta a tu amiga que acaba de tener una cesárea.

Amiga,

En estos momentos probablemente estés en el quirófano, tal vez saliendo de el…o a lo mejor ya desesperada por poder conocer a tu bebé mientras te tienen en ‘recuperación’. (¿recuperación…? ese tiempo donde lo que menos se recupera es tu mente pues está dando mil vueltas contando los segundos para salir y poder ver por fin a tu bebé, más esperas…al fin eso es la base en la maternidad) De verdad que si lo lees antes, intenta dormirte y olvidarte un poquito de esa energía interna que traes para que descanses tantito…porque de verdad no tienes idea lo que se viene, claro…nadie la tenemos hasta que lo vivimos.

Existe una maravilla inventada por los doctores anestesiólogos, conocida comúnmente como ‘la bombita’; es la anestesia en forma de ‘bombita’ que te dejan enchufada durante y después de la operación, es una bendita maravilla, que te hace olvidarte por completo de todo dolor. Normalmente te la dejan las primeras 24 horas, lo que hace que no sientas casi ninguna incomodidad. Si te preguntan como opción dejártela o quitártela, siempre di que sí. Hay casos donde más es mejor, y te aseguro este será uno de ellos. ¿La sonda? ¡a favor! mientras te den la opción que se quede, mientras menos tengas que moverte en las primeras horas, será lo mejor para ti…un estornudo o una risa espontánea serán tus enemigos por un tiempo aproximado…de ya no me quiero ni acordar cuanto. jajaja

Estrenarte como mamá es la mayor bendición y la mejor satisfacción que vas a tener. Tener a tú bebé en tus brazos después de cargarlo 9 meses en tu panza es la primera de muchas por venir. En esta etapa nueva en tu vida, las experiencias de otras mamás y los anécdotas siempre serán buenos, sean positivos o negativos intenta siempre agarrar lo mejor y lo que te sirva, aunque tu único maestro será tu bebé.

Aprovecha las noches que pases en el hospital, deja que duerma el bebé en el cunero, créeme que estará mejor cuidado ahí que junto a ti en estos momentos, aprovecha los días que estés que no tendrás que cambiar un solo pañal, ni enterarte si tuvo cólico, los días en el hospital después del parto, son prácticamente los únicos que tendrás para realmente ‘descansar’. Así que aprovecha ese pequeño ‘descanso’ y que no te de pena decirle a tu esposo, tu mamá o tu persona de confianza que estás cansada y que le diga a las visitas que te sientes mal y quieres descansar, o que les pida que se salgan para que puedas lactar con tranquilidad, es tu momento y de nadie más…aprovéchalo.

Que nadie te quiera convencer de que ‘hoy en día’ ya es mejor la fórmula porque así ya sabes cuanto comió, uno de los mejores regalos que le podrás dar a tu hijo es tu leche, mi pediatra me decía ‘la leche es una vacuna diaria que le das a tu bebé’, y sacaré de contexto la frase, pero la utilizaré por que aplica…’es oro molido’ literal, la leche es oro líquido.
La lactancia se vuelve muy fácil una vez que la domines, tiene periodos difíciles como todo, los picos del crecimiento son lo peooooor, pero todo pasa. Con determinación, confianza, seguridad e información podrás lograrlo el tiempo que lo desees. (esas 4 palabras engloban la presión social que te pueda meter la gente sobre abandonar la lactancia y dar fórmula..recuerda esta solo en ti).

Si te duele algo, pide más medicina para el dolor. No te quedes callada, y si no tomaste ningún curso de lactancia pregúntale a alguna enfermera si hay alguien de la liga de la leche que vaya a apoyarte. Y antes de irte del hospital, pídeles estar presente en un baño con tu bebé para que puedas ver como lo manejan y lo dominan (literal como trapo jaja) y estés lista para dominarlo tu…en tu casa.

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