5 cosas que debes saber antes de planear el cuarto de tu bebé.

Una de las cosas más emocionantes que nos viene a la mente cuando nos enteramos que estamos embarazadas es la decoración del cuarto; ahora con pinterest podemos volvernos aún más locas en esas noches de insomnio, navegando sin parar sobre decoraciones para cuartos de los niños.
Y siendo honestas, esas fotos de esos cuartos que parecen sacados de revistas nos motivan a querer que luzcan así, literal como si fueran sacados de revistas…sin pensar mucho en las necesidades que vayamos o vaya el bebé a tener.

  1. Debes estar consiente de que esa decoración ‘salida de una revista’ será solo para una etapa de su vida, la etapa antes del gateo. Cuando empiece a gatear deberás quitar cualquier mesita, espejo o decoración con la que se pueda lastimar. Cuando empiece a caminar, deberás quitar todo aquello con lo que se pueda parar y no sea lo suficientemente estable para sostenerlo. Y cuando empiece a jugar, tendrás que haber considerado cuales de todas tus decoraciones vas a quitar para dejarle espacio a sus juguetes y a su espacio de juego en su cuarto.
  2. Tus necesidades. El sillón puede ser muy bonito, pero ¿es lo suficientemente cómodo? ¿tienes donde levantar tus pies? Ya sea que vayas a ser mamá en lactancia exclusiva o mamá de fórmula, pasarás la mayor parte de los primeros meses de tu bebe en su cuarto, así que asegura tu comodidad y su seguridad antes que todo. Si todavía no te decides por la cuna (te invito a que leas ‘que cuna escoger’ te puede ayudar un chorro) te sugiero que si no hay espacio para tener un sofá-cama, escojas la que tiene cama abajo, nunca sabes si vas a necesitar algunas noches dormir ahí, puede que no de recién nacido, pero si más grande alguna mala noche o alguna gripa muy fuerte que te sientas mejor más cerca.
  3. Sus necesidades. Va a hacer popo, y va a hacerla explosiva, muuuuuuuy explosiva los primeros días (esto es algo que siempre he coincidido con todas las mamás) así que, si tienes el tapiz hermoso de fondo donde van a ver sus pompitas cada que lo cambies…sus necesidades podrán afectar tu cuarto de revista. En una ocasión, la explosión de Irune llego hasta la alfombra jajaja, así que no tienes idea lo explosivo que puede ser…hasta que simplemente lo es.
  4. Su seguridad. Asegúrate que donde el esté acostado en su cambiador tu puedas tomar sin quitarle una mano a sus toallitas, pañales, cremitas y el bote de basura. Que la ubicación en la cuna sea la ideal, donde no le pegue mucho el aire ni mucho el sol, que tenga un ‘bumper’ o algún colchoncito que evite se lastime cuando se mueva como loco. Que las conexiones no estén a su alcance o estén tapadas.
  5. Tu seguridad. Pasarás noches enteras en algunas ocasiones ahí, así que asegúrate de que tu sillón y tu puedan sostenerse y puedan sostener a tu bebé si te llegarás a cabecear (no conozco una mamá sin enfermera claro esta, que no se haya cabeceado jajaja) Y tener una mesita cerca donde puedas poner tu agua, algo que vayas a comer, su chupón, y todo lo que puedas necesitar cerca para no tener que salir siempre del cuarto.

En conclusión, considera que el niño va a crecer, así que imagina un cuarto que crezca con ellos. Yo por ejemplo, quite el descansa-pies del sillón en cuanto aprendió a gatear (la verdad es que ya ni lo necesitaba), los infinitos cojines y peluches ‘decorando’ su cuna y así le fui quitando cosas que le dieran más espacio para ella…aunque fuera menos para la ‘dulce vista’.

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