Uno elige que tan PADRE ser.

DSC_4675Muchas veces ( y estoy segura que no soy la única) me tocó escuchar escudarse en la letanía de “Te quejas de mi, pero hubieras visto como era mi papá…” “Yo no pedí ser como soy” “Así me hizo Dios (o la vida, -como si no estuviera en uno la opción-) y mil frases similares a estas, que son a mi parecer una excusa para no esforzarte en ser mejor.

Si bien es cierto,que uno no escoge en donde nacer, como crecer, en que ambiente desarrollarte, porque cuando eres niño nada de eso está en tus manos y está exclusivamente en la de tus padres; uno sí escoge como tomar las cosas. Hay un punto en la vida, en la que todas tus experiencias, buenas o malas, que han dejado huella en ti y han ayudado a formarte como persona, te dan la madurez suficiente para definirte como persona y tienes la opción de hacer lo que tu consideres mejor, sin importar los buenos o malos ejemplos que hayas tenido a lo largo (-o corto-) de tu vida.
Y los ejemplos no son exclusivos de la casa en la que uno vive, los ejemplos también son de las casas de los amigos y familiares que frecuentas, de lo que ves en tu escuela, de lo que ves en el ambiente que te rodea. (he ahí la sabía frase de los papá de: “con el no quiero que te juntes”, “a esa casa no vas”, etc)

Nunca voy a estar de acuerdo con el escudo de “Mi papá era peor” aunque bien dicen nunca digas nunca, y en la aventura de la maternidad nunca se sabe la locura que de un día a otro puede llegar (jajaja) pero bueno, para mi sería como decir: “Yo crecí sin una mamá, así que Irune puede crecer perfectamente bien sola y dedicarme yo a hacer lo que se me ocurra” y todavía decir “Y mírenme estoy bien”.
Afortunadamente, como lo he escrito anteriormente, crecí también con el ejemplo y el cariño integro de mis tías y mis primos, y sé que eso me ayudó muchísimo a formarme como persona, sin demeritar los 25 años con mi psicóloga que con una visión mas neutral también me ayudó y ayuda muchísimo…y si, bueno, algo bueno habrá hecho mi papá también…como…integrarme un chip de disciplina de militar. (jajajaja literal).

Así que uno siempre tiene la opción, no hay argumento suficiente para menospreciar o demeritar tu rol parental. Uno forma a sus hijos de la manera que uno quiere (y puede). La relación con los hijos es igual a cualquier otra relación, se tiene que formar y se forma día a día como uno decida formarla, y cuando los hijos crezcan crecerán con esa relación que tu formaste desde un inicio, vivirán con esa idea sobre ti, y podrán ser súper unidos o podrán ser “desconocidos” con la misma sangre; pero serán los frutos de lo que tú un día sembraste.

Como mamá yo no juzgo, e invito a todos los padres de familia a tampoco juzgar. Cada persona es lo que es y será el padre que quiera ser. Lo que haga como padre a uno no le afecta…hasta que sean amigos tus hijos de sus hijos (jajaja pero es parte de la vida tener muchos ejemplos ¿no? y parte del trabajo de los papás enseñarles que está bien o que está mal).
Y como mamá, he decidido ser como siempre soñé hubiera sido la mía, he decidido construir una familia como la que siempre me imagine que hubiera podido tener si mi mamá siguiera conmigo (para los que no saben ella falleció cuando yo tenía 6 meses), he decidido que Irune crezca en un hogar lleno de amor, de armonía, de papás presentes, con una educación tradicional…la infancia nunca regresa pero siempre se queda guardada en un rincón especial de tu vida y sé que está en mi como Iru la vaya a recordar.
Si decidí ser mamá, es porque sería (mientras la vida me lo permita) mamá de tiempo completo, me acuerdo mucho los domingos que lloraba cuando Laura y Noemi (las muchachas/nanas de toda la vida) las veía irse desde la puerta de mi casa y siempre ese recuerdo lo mantengo fresco porque como mamá decidí que está en mi que prefiera estar conmigo que con alguien más…no hablo de familiares, porque no se trata de ser extremistas, pero si al grado de que se ponga triste cuando alguien de servicio falte, me quedó muy claro que como yo mamá no lo iba a permitir.

Cada día me doy cuenta que es completamente cierto que el tiempo vuela, son bebés solo dos años (y quizás exagero) son niños solo 10, (y luego con la prisa que el mundo actual demanda por crecer…), cuando veo que ya quiere dejar el pañal, cuando veo que ya no es tan bebé…reafirmo, el tiempo vuela. Lo único que queda es aprovecharlo al máximo, para que nunca tengas ese sentimiento de querer volver al pasado a hacer algo que nunca hiciste, y disfrutar cada segundo de vida. Sé que el “Siempre juntas, mami” que me dice Iru quizás tenga sus días contados…así que mientras Dios me de vida, lo seguiré disfrutando al máximo.

Deja un comentario

− 3 = 1